29-04-2012. ¡Compartir!!!!
Traducción: Gloria Mühlebach
La humanidad está en curso
para despertarse, según ha sido la intención Divina. Por lo tanto, abran su
corazón para recibir el Amor que se les está ofreciendo constantemente para
ayudarlos a salir de su estado de un profundo sueño. Ustedes quieren hacerlo;
saben que la vida es mucho más real, viva, y exuberantemente vibrante de lo que
están experimentando en el presente, y sin embargo hay un sentimiento de
ansiedad o inclusive de temor – de que avanzando adelante hacia ese estado
sería encararse a ser juzgados y posiblemente condenados por los
comportamientos en los que se han involucrado en ocasiones. Pero esos
comportamientos nunca ocurrieron, y no podían haber ocurrido.
¡Su presente estado es
ilusorio! Muchos sabios y sagrados seres les han aconsejado repetidamente sobre
este hecho, pero ustedes lo siguen dudando y se aferran a sus creencias que
tratarían de convencerlos de que ustedes son pecadores e inadaptados que no son
merecedores del Amor incondicional de Dios. Ustedes son amados siempre porque
son los hijos de Dios, creados por El como seres perfectos para vivir en el
gozo eterno. Esa es Su Voluntad.
El imaginarse que cualquier
otro estado que no sea el de la Unidad armoniosa y eterna con El pudiera ser su
destino, o inclusive que fuera posible, no tiene sentido en absoluto. Todos ustedes valen infinitamente, son
inconmensurables joyas en el firmamento celestial, y si faltara aunque fuera
solamente uno de ustedes, ese estado sería incompleto.
Su destino es el despertar, y
así será. Liberen sus temores, sus dudas y sus ansiedades que les sugieren que
no son merecedores porque eso sólo los confunde y disturba. Para obtener una
confirmación Divina de eso, simplemente vayan a su interior -- a su corazón, al
centro de su ser -- y pregúntense a sí mismos si son merecedores del Amor de
Dios, y recibirán un resonante: "sí" en respuesta. Ninguna otra respuesta
es posible porque cuando ustedes hacen es pregunta, ¡es Dios quien les
contesta!
Este mensaje es para
reafirmarles que ustedes son Uno eternamente con Dios, su Creador y amoroso
Padre, Quien no tiene nada más que un Amor indiscriminado e incondicional a
ofrecer para cada una de las partes de Su Creación. Nadie es ni pudiera jamás
ser excluido de ese estado Divino y totalmente inclusivo. Cualesquiera fueran sus temores, son
totalmente infundados. Déjenlos ir, pues no les sirven, y permítanse a sí mismos
sentir el Amor que los rodea constantemente.
Cuando despierten, todas esas
inseguridades, dudas, y sentimientos de ser de cualquier manera inmerecedores,
y que ustedes han abrazado con increíble entusiasmo durante eones de tiempo
pasados en la ilusión, se habrán ido, y se verán infundidos y sumergidos en la
maravilla de quiénes son ustedes en realidad: seres divinos de infinito valor,
instalados en un estado de permanente éxtasis unos con otros y con Dios. No
tendrán memorias de conflictos, traiciones o sufrimientos que nublen la
brillantez de su estado despierto. Rodeados de todos los que los aman y a
quienes aman, no habrá nada que disturbe la armonía divina que es su destino
celestial.
Su querido hermano, Jesús.
