Hermano, hermana, es el momento preciso para que lean esto, con mucho amor desde el corazón.
Si sientes que está débil la luz de tu linterna, y a veces te parece que la esperanza muere, recuérdese a si mismo esta verdad eterna: ¡Estoy hecho de luz, y ya nada me hiere!
Si acaso el escenario de vuestra vida ha cambiado, y ahora la incertidumbre de pesares le embarga, declare desde el templo de su Ser elevado: ¡Estoy hecho de luz, y ya nada me amarga!
Y si las circunstancias se presentasen duras, y un fantasma de dudas y temores le acosa, recójase en su alma, y afirme con premura: ¡Estoy hecho de luz, y ya nada me roza¡
Recupera de prisa, hermano de viaje, vuestra memoria mas pura, mas luminosa y sabia, y ordena aun en el medio de ofensas y de ultrajes: ¡Estoy hecho de luz y ya nada me agravia!
No estas solo hermano(a), ni aislado, ni indefenso, tienes dentro vuestro la mejor remembranza, la que le hace decir, mientras va por lo denso: ¡Estoy hecho de luz y ya nada me alcanza!..
Téngalo presente hermanos(a), si es que la desazón quiere hacer de su vida una pesada cruz, repítase en silencio desde vuestro corazón: Nada puede afectarme, ¡¡¡Estoy hecho de Luz!!!
PUBLICADO POR PATRICIO
FRECUENCIAS DE LUZ
